Guantes, discos de corte, hilo de soldadura, aceite, fleje: el material que no entra en el producto pero que se gasta cada día. Warehouse lleva la cuenta por sección. La oficina ve qué consume cada una, cuánto gasta frente a su presupuesto y qué está por debajo del mínimo, y el supervisor cuenta el stock para que salgan a la luz las mermas.
Una herramienta de mejora continua, no un MES ni un ERP. Tecnologías: Node.js (Express), PostgreSQL, React y TypeScript. Demo pública con una planta metalúrgica de ejemplo.
Recorrido por la demo real: el panel de la oficina, el gasto frente al presupuesto, las mermas con su coste y la propuesta de compra. Con subtítulos.
En una planta, los consumibles indirectos se reparten por secciones y casi nadie sabe cuánto gasta cada una. Se compra a ojo, se descubre que falta algo cuando ya no queda, y el material que se pierde no aparece en ningún sitio.
Warehouse no pide que cada operario registre lo que coge. La oficina lleva el stock de cada sección y un supervisor cuenta lo que hay de verdad. La diferencia entre lo registrado y lo contado es la merma, y con su coste se ve dónde merece la pena actuar.
El supervisor cuenta el stock físico de cada producto. Si falta material respecto a lo registrado, aparece primero y con su coste; si sobra, se marca aparte; lo que no se ha contado queda como pendiente.
Cada sección tiene un presupuesto mensual. El gasto del mes sale de los consumos registrados, y el semáforo pasa a ámbar si al ritmo actual la sección va a pasarse, antes de que ocurra.
Cuando un consumible baja de su mínimo en una sección, la oficina lo ve sin tener que ir a mirar la estantería ni preguntar.
Lista lo que hay que pedir en cada sección según su stock mínimo, con su coste estimado, y se descarga en CSV para pasarlo a compras.
Cada sección tiene un responsable que cuenta su stock, y queda el histórico de recuentos para saber quién contó qué y cuándo.
Varias empresas pueden compartir la aplicación sin ver los datos de las otras, y hay pruebas que intentan leer o modificar datos ajenos y comprueban que no pueden.
Capturas de la demo publicada, con una planta metalúrgica inventada: Industrias Metálicas Demo, S.L.

Panel con el histórico: gasto, movimientos, alertas de stock y evolución del consumo

Gasto de cada sección frente a su presupuesto, con el semáforo

Desviaciones: stock registrado frente a recuento físico, con el coste de cada merma

Catálogo de consumibles con su coste y su stock mínimo, y el botón de propuesta de compra

Secciones de la planta y su presupuesto mensual
El sistema no estima pérdidas: compara lo registrado con el último recuento físico. Si un producto no se ha contado, se dice que está pendiente en vez de darlo por bueno.
Primero calculé el gasto con la diferencia entre registro y recuento, y salían cifras imposibles: secciones al 616 % o al 1867 % del presupuesto por un conteo antiguo, y 0 € donde nadie había contado. Lo cambié para sumar los consumos registrados del mes.
La primera versión tenía cuatro roles y una app móvil para el personal. La recorté a oficina y supervisor, porque una herramienta que exige que todos registren todo se deja de usar.
Entra con un clic, sin usuario ni contraseña. La demo se mueve sola cada día y enseña seis casos: por ejemplo, tres bobinas de hilo de soldadura que no aparecen al contar, una sección que se pasa del presupuesto y un fleje por debajo del mínimo.
Repositorio público con el código y las decisiones explicadas por escrito. También puedes preguntarle al asistente técnico de esta página (💬).
Ver en GitHub →Este es uno de los siete proyectos del portfolio. Cada uno nace de un problema real de planta.